
La Unión Europea esta investigando los tintes capilares sobre sus efectos tóxicos y su relación con las alergias cutáneas. La decisión se basa en un informe del Comité Científico de los Productos de Consumo (CSPC) que ante este potencial riesgo aconseja examinar las sustancias utilizadas en la preparación de tintes.
El CCPC analizó 46 sustancias habituales en los tintes de las que, según se demostró, 23 tenían una alta capacidad de provocar alergias y cuatro de ellas una capacidad «moderada». En la actualidad los fabricantes de estos productos están obligados a alertar de las potenciales reacciones alérgicas que puede provocar su uso, aunque todavía no deben precisar si esa alergia es extrema, fuerte o moderada.