Conocer el láser para una depilación permanente

El láser para una depilación permanente, utiliza un haz de luz intensa para eliminar el vello no deseado de la cara, axilas, espalda, piernas, área del bikini y otras zonas del cuerpo. Este haz de luz se dirige al folículo piloso a través de la melanina o pigmento del pelo y lo destruye. Además de mejorar los pelos encarnados o foliculitis, causados por otros métodos de depilación como el rasurado y la depilación con cera.

El láser para una depilación permanente, es utilizado en pacientes de casi todos los tipos de piel, aunque es más eficaz para las personas que tienen la piel clara y pelo oscuro. El pelo blanco, gris o rubio no se puede quitar con la depilación láser ya que no hay pigmento en el cabello para que la luz del láser llegue a su destino (folículo piloso). Para estos tipos de pelo existe la Electrología, que esta considerada como la depilación definitiva.

El láser para una depilación permanenteLa eliminación del pelo con láser para una depilación permanente, se consigue reduciendo eficazmente el crecimiento del cabello en cada sesión. Por lo que se necesitaran de varias sesiones para eliminar el vello de forma permanente. Para obtener los mejores resultados, serán necesarias al menos seis sesiones con una diferencia de unas semanas para cada sesión. También pueden ser necesarias sesiones periódicas de mantenimiento.

El tratamiento del láser para una depilación permanente se ha vuelto tan popular que a menudo se realiza en contextos no médicos, tales como salones y spas. Pero es importante elegir un centro médico autorizado por sanidad y que el tratamiento lo realice como mínimo, personal de sanidad y que este sea supervisado por un médico certificado y entrenado en la depilación láser, para que el tratamiento tenga la máxima garantía de calidad y seguridad.

Preparación del tratamiento del láser para una depilación permanente

Antes del tratamiento, en una consulta inicial en la clínica o centro médico, se discutirá su historial médico y se le examinará la piel. También se le examinara las zonas a depilar, la textura y el color del pelo, así como la fase de crecimiento del mismo. También se le realizara una prueba con distintos láseres, para comprobar cual es el mejor para su tipo de piel y pelo, y descartar efectos indeseados. Una vez decidido a realizarse el tratamiento, se discutirá el plan de tratamiento, el precio y los riesgos asociados al láser.

Procedimiento del tratamiento del láser para una depilación permanente

El láser para una depilación permanenteImportante: El pelo a depilar con láser no se debe arrancar con métodos de tracción, como la cera o pinzas durante al menos un mes antes del tratamiento y si se tendrá que afeitar antes del tratamiento a ras de la piel, ya que en el primer caso, si se elimina el pelo de raíz, se elimina el conductor del haz del láser y el tratamiento no seria efectivo, y en el segundo caso, si el pelo sobresale por encima de la piel, parte de esa luz la absorbería esta, ocasionando efectos indeseados y más dolor, además de que el tratamiento tampoco seria muy efectivo.

Antes de comenzar el tratamiento, se limpiará el área a tratar y si es necesario, se aplicara en la zona un anestésico tópico para que el paciente se sienta más cómodo durante la sesión, aunque muchos no lo necesitan.

Una vez colocadas unas gafas de protección para los ojos, el operario aplicara (disparo) mediante el spot del láser, un rayo de luz que este sera absorbido por el pelo y pasara a través de la piel hasta los folículos pilosos (lugar donde se origina el crecimiento del pelo). Este intenso calor del rayo de luz daña los folículos pilosos y detiene el crecimiento del pelo. En cada disparo del láser se puede sentir una sensación de ardor o pinchazos calientes.

El tiempo de tratamiento dependerá del tamaño de la zona tratada.

Recuperación del tratamiento del láser para una depilación permanente

Después de la sesión puede aparecer en la zona tratada un enrojecimiento o un poco de hinchazón, pero no hay que preocuparse, ya que estos efectos desaparecen a las pocas horas. También se puede tener una sensación de ardor durante un día o dos. El área también puede volverse ligeramente seca.

También después de la sesión, no se debe frotar el área tratada, si se tiene que limpiar, se debe hacer suavemente con agua y jabón. Asimismo, se debe de evitar la exposición al sol, tanto natural como artificial, durante al menos una semana después de la sesión y es importante la utilización de protectores solares si la zona tratada (cara, brazos, piernas, etc..) no se puede proteger con prendas.

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© Artículo escrito por el equipo de redacción del Instituto Clínico Capilar y Estético (ICCEstético), revisado y aprobado por nuestro médico estético.