
Si se tuviese que calcular en valor económico el daño que han causado los pseudo o falsos profesionales de la depilación láser en su conjunto no se podría pagar en dinero. Este daño es extensible a los denominados supermercados de la depilación láser, o bien a aquellas personas que se piensan que la depilación láser se compra en el supermercado, veamos caso por caso.
Decir que el buen profesional de la depilación láser es un profesional honrado, altamente regulado y con una pauta de comportamiento y de prestación de servicios intachable, y decir que este profesional nada tiene que ver, con el embaucador, con el estafador, con el encantador de serpientes que nos promete unos resultados impresionantes por una cantidad económica irrisoria.
Pero aquí, querido lector hay que repartir las culpas de la existencia de esta lacra para el sector (afortunadamente minoritaria y cada vez más arrinconada, pero lamentablemente presente). La culpa de la existencia de estos personajes, de estas víboras que solo buscan engañarle y vaciarle el bolsillo es culpa de todos, también suya.
Es culpa del propio sector en ocasiones es cierto por haber alimentado según que practicas, también es culpa de la administración por no poner mayores medidas que prevengan y persigan el fraude, pero no nos engañemos, también es culpa del usuario, del paciente que cegado por bajos, bajísimos precios decide caer cual mosca en un panal de rica miel en las garras de estos desaprensivos personajes, y es tengamos muy presente una cosa: no existe oferta, si no hay demanda. Es decir, nadie prestaría un servicio fraudulento, si nadie lo comprase.
Y ello nos lleva a la parte final del artículo, a la parte que nos hace decir que la depilación láser debe de ser realizada con sentido común, profesionalidad y con un proceso y metodología adecuado, con un equipamiento optimo y con unos conocimientos impecables. La depilación láser no es un supermercado donde entramos, compramos y nos vamos, no es una hamburguesería donde nos atienden rápido, la depilación láser debe de ser más bien una cocina a fuego lento donde se cocinan los mejores resultados.
A su vez la depilación láser es algo que no podemos comprar en un supermercado o en una tienda a través de maquinitas o aparatitos que dicen ser láser, los equipos láser no se venden en los supermercados, lo que se vende en los supermercados son linternas a pilas.