
Ante una situación de alopecia, que irremediablemente nos provoque una calvicie, solamente podemos utilizar un procedimiento para poder revertir esta situación de calvez, el microinjerto capilar. Cuando otros medios utilizados fallan es hora de plantearse un trasplante capilar.
La cirugía capilar ha experimentado un avance impresionante y ha supuesto una revolución, totalmente reciente, que ha innovado el mundo de la cirugía estética. Los constantes y asombrosos resultados obtenidos con este método capilar han elevado las expectativas y estándares de las personas que sufren caída de cabello.
Esta técnica tiene una gran ventaja y es que el cabello que se ha trasplantado está programado para no caerse y su aspecto queda totalmente natural, muy similar al resto del cabello de la cabeza, por lo que no se nota ninguna diferencia entre el pelo injertado y el pelo natural.
El microinjerto capilar es una cirugía altamente efectiva para poner solución a los problemas de calvicie irreversible. Cualquier persona que lo desee puede someterse a este tipo de técnica siempre y cuando conserve alguna zona de la cabeza con pelo, que sirva a los cirujanos de zona donante.
El injerto que se realiza con el propio pelo de uno mismo garantiza que el nuevo pelo tenga un efecto y aspecto cien por cien natural. No ocasiona ningún problema de rechazo, ya que al tratarse de nuestro propio cabello el cuerpo reconoce nuestro pelo. El microinjerto capilar consigue un gran grado de satisfacción en las personas que pasan por manos del cirujano. Después de ,aproximadamente ,un periodo de entre tres y cinco meses los folículos comenzarán a crecer ( creciendo hasta un centímetro por mes), por lo que los resultados se pueden observar con mayor claridad a partir de los doce meses que es cuando los cabellos injertados han adquirido mayor consistencia y grosor, apreciando el cambio con mayor facilidad.
Cuando termina esta cirugía de microinjerto capilar, el paciente puede regresar a su casa el mismo día, aunque se debe abandonar la clínica con la cabeza tapada con apósitos y vendas cubierta con un gorro, manteniendo esta protección durante al menos las primeras veinticuatro horas. Normalmente la zona que ha sido tratada puede sangrar, cosa que no debe preocuparnos ni asustarnos ya que el algo completamente normal. No debemos tocar la parte trasplantada durante al menos cinco o seis días, y a partir del sexto día podremos lavar nuestro cabello con champú cuidadosamente (de tipo antiséptico los primeros días). Una semana después de la intervención se retiran los puntos de la zona donante.
La cirugía capilar está dirigida a personas que sufren de alopecia androgénica (ya sea femenina o masculina), alopecias post-traumáticas cicatricial y otro tipo de pérdidas de cabello provocadas por enfermedades capilares.
Es de gran importancia realizarse este tipo de cirugía en una clínica de confianza, seria, responsable y de calidad, aunque el precio sea mucho más elevado, tendremos la garantía de conseguir unos resultados y la satisfacción deseada, sin tener ninguna consecuencia si acudimos a una clínica desconocida o “barata” que ofrezca un servicio de dudosa calidad.
© Instituto Clínico Capilar y Estético (Departamento Médico Capilar)